Santo Domingo, República Dominicana. A propósito del artículo sobre feminicidios publicado el pasado 8 de abril por la periodista Margarita Cordero, la Escuela de Igualdad Magaly Pineda, el Ministerio de la Mujer y FLACSO República Dominicana realizaron el conversatorio “¡Ellas se llamaban!”, un espacio de reflexión orientado a analizar las narrativas sociales, mediáticas e institucionales que rodean la violencia feminicida y a visibilizar los desafíos pendientes para su prevención y atención.
El encuentro reunió a especialistas de distintas disciplinas para abordar el fenómeno desde la comunicación, la psicología y el derecho, destacando la necesidad de colocar a las víctimas en el centro de los relatos y fortalecer las respuestas institucionales frente a una problemática que continúa cobrando vidas en el país.
La apertura estuvo a cargo de la ministra de la Mujer, Gloria Reyes, junto a Fátima Lorenzo, directora de Educación del Ministerio de la Mujer. En representación de FLACSO República Dominicana, la subdirectora académica Amelia Almánzar destacó la pertinencia y urgencia del encuentro ante una realidad que demanda atención permanente de toda la sociedad.
Durante sus palabras, Almánzar recordó una cifra alarmante: durante el primer trimestre del año, el machismo arrebató la vida de una mujer cada cuatro días, una realidad que obliga a profundizar el debate público y fortalecer las acciones de prevención y protección.
La periodista Margarita Cordero compartió hallazgos de casi una década de trabajo documentando las historias de mujeres víctimas de feminicidio. Señaló que el tratamiento mediático tradicional ha tendido a privilegiar la figura del agresor y a reducir los casos a la categoría de “crónica roja”, deshumanizando a las víctimas y a sus familias.
“Cuando todavía se habla de ‘crimen pasional’, se enmascara la violencia y se crea el campo semántico para justificar al feminicida”, afirmó Cordero, al tiempo que llamó a transformar las narrativas periodísticas para reconocer la dimensión estructural de la violencia contra las mujeres.
Por su parte, el psicólogo Luis Vergés explicó que el feminicidio constituye el desenlace de una larga cadena de violencias previas. Durante su intervención presentó la teoría de “las tres muertes” de la víctima: la muerte existencial, marcada por el debilitamiento emocional y psicológico; la muerte física, representada por el asesinato; y la muerte moral, producida por las narrativas sociales que cuestionan, culpabilizan o juzgan a las mujeres incluso después de su fallecimiento.
“Las narrativas de los medios y de la sociedad construyen pensamiento, y ese pensamiento se convierte en acción”, señaló Vergés, destacando la responsabilidad colectiva en la construcción de imaginarios que pueden contribuir a perpetuar o combatir la violencia.
Desde el ámbito jurídico, la abogada Patricia Santana abordó los obstáculos que enfrentan las mujeres que buscan protección institucional. Cuestionó la idea de que las víctimas simplemente “retiran la querella”, explicando que muchas veces deben enfrentar procesos complejos y fragmentados que implican acudir simultáneamente a distintas instancias judiciales para gestionar medidas de protección, asuntos relacionados con hijos e hijas, pensiones alimentarias y procesos de divorcio.
Santana describió este entramado institucional como un recorrido agotador que puede generar revictimización y dificultar el acceso efectivo a la justicia.
Las intervenciones coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una respuesta integral que combine prevención, protección, acceso a la justicia y transformación cultural. Asimismo, resaltaron la importancia de construir narrativas responsables que nombren a las víctimas, visibilicen las raíces estructurales de la violencia y contribuyan a erradicar las prácticas que la normalizan o justifican.
Las reflexiones compartidas evidenciaron que combatir los feminicidios exige mucho más que sanciones penales: requiere transformar imaginarios, garantizar rutas de protección efectivas y colocar la dignidad de las víctimas en el centro de la conversación pública.

“En la Fiscalía van a esperar que este hombre me mate para terminar con el caso…”, dijo en un video, y no se equivocó
Ellas se llamaban… el proyecto que recuerda la tragedia de la violencia machista.
Ver el el articulo de Margarita Cordero en Diario Libre.